El fútbol puede comprimir dos extremos en apenas seis meses. El 15 de febrero, Tucumán Central celebraba en Catamarca el triunfo más importante de su historia. Este sábado, 195 días después, el panorama cambió drásticamente: empató 2-2 ante Boca Unidos de Corrientes, por la sexta fecha de la Zona A de la Reválida, y quedó al borde del abismo.

El equipo de Villa Alem necesitaba ganar para sostener con firmeza sus chances de salvación. Luchó hasta el final, buscó el gol aun en inferioridad numérica y terminó con dos marcadores centrales jugando como delanteros improvisados. No alcanzó para la victoria. Cuando el árbitro santiagueño Francisco Acosta señaló el final, varios futbolistas quedaron tendidos sobre el césped con la desazón a cuestas, mientras desde las tribunas bajaban los aplausos de la gente que acompañó al equipo en sus presentaciones como local.

Tucumán Central todavía deberá visitar a Sarmiento en Resistencia y recibir a Sportivo Las Parejas antes de quedar libre en la última fecha. Sin embargo, su margen de maniobra es mínimo: el equipo quedó pendiendo de un hilo y necesita que hoy se alineen tres resultados a su favor para no quedar matemáticamente condenado antes del cierre de la fase.

La tarde comenzó complicada para Tucumán Central. Boca Unidos se puso en ventaja a los seis minutos con un golazo de Tiago Villanueva, pero el local reaccionó rápido y alcanzó el empate a los 20’ por intermedio de Matías Smith. Sin embargo, antes del descanso, Agustín Alfano volvió a adelantar a los correntinos y estableció el 2-1.

Obligado a sumar, el equipo dirigido por Walter Arrieta y Sergio Décima salió con otra actitud al complemento y encontró el 2-2 a los 64 minutos gracias a Carlos Cisneros. Cuando parecía que podía ir por el triunfo, Felipe Estrada fue expulsado a los 73’ y dejó a Tucumán Central con 10 jugadores, en un tramo en el que debió asumir todavía más riesgos.

En el cierre, el local buscó la victoria con lo que tenía a mano e incluso terminó con Patricio Krupoviesa y Francisco Gramajo, ambos defensores, jugando prácticamente como delanteros. El empuje no alcanzó y Boca Unidos también tuvo chances de contragolpe, pero el marcador no volvió a moverse. El 2-2 dejó a Tucumán Central en una situación muy comprometida y casi sin margen de error en la pelea por la permanencia.